Detectados 20 enganches ilegales de agua y luz en viviendas de Sareb en Arroyovereda
Un operativo conjunto de Policía Local y Guardia Civil investiga a los moradores mientras los vecinos denuncian años de inseguridad y reclaman una solución definitiva
Valladolid
Este martes por la mañana, de forma conjunta, la Policía Local de Arroyo de la Encomienda y la Guardia Civil de Valladolid desplegaron un amplio ... dispositivo que ha permitido detectar una veintena de conexiones ilegales en viviendas propiedad de Sareb situadas en la comunidad de vecinos Arroyovereda, en la calle Narciso Monturiol de Arroyo de la Encomienda.
La intervención se llevó a cabo a primera hora de la mañana tras la denuncia de la existencia de varios enganches ilícitos en varias de estas viviendas del residencial. Durante horas, técnicos de las empresas suministradoras de agua y electricidad procedieron a la desconexión de las acometidas ilegales, acompañados en todo momento por unos veinte agentes de los cuerpos de seguridad para «evitar problemas de orden público», informan fuentes municipales.
Los técnicos descubrieron quince enganches ilegales de agua, además de otros siete casos en los que había impago reiterado de facturas. En el caso de la electricidad, se han detectado cinco enganches. Los agentes investigan a los moradores de las viviendas enganchadas por la presunta comisión de un delito de defraudación de fluido. Algunos de ellos son inquilinos con contrato de 'alquiler Sareb' y en los que la comisión de un delito conllevaría la cancelación del mismo y el correspondiente desahucio, según la propia sociedad estatal.
Hartazgo entre los vecinos
El operativo se enmarca dentro de una serie de actuaciones que se han venido desarrollando en los últimos años para combatir una problemática ya recurrente en este residencial de Arroyo de la Encomienda. Precisamente, la comunidad de propietarios de Arroyovereda ha aprovechado la intervención de este martes para denunciar públicamente una situación que considera «insostenible» y reclamar una solución definitiva. Los vecinos aseguran que no se trata de hechos aislados, «sino de una conducta reiterada de incumplimiento de la legalidad que genera un grave perjuicio económico, material y moral al resto de vecinos que cumplen con sus obligaciones».
En un comunicado, la comunidad lamenta que las conexiones fraudulentas vuelvan a reproducirse después de cada actuación, lo que evidencia, a su juicio, que las medidas adoptadas hasta ahora resultan insuficientes. «Nos encontramos ante una situación de absoluta anormalidad y de permanente desafío a las normas básicas de convivencia, seguridad y legalidad», señalan.
Los propietarios denuncian que llevan años soportando las consecuencias derivadas de la ocupación irregular de algunas viviendas, como «el deterioro de las zonas comunes, inseguridad, tensión vecinal, daños en instalaciones, uso fraudulento de suministros y una sensación creciente de abandono institucional». Además, exponen que cada nuevo enganche ilegal no solo constituye un incumplimiento de la ley, sino que representa «un riesgo para la seguridad de las personas y de los edificios, y una carga para quienes sí pagan sus cuotas, cumplen sus obligaciones y respetan las normas de convivencia». Consideran especialmente preocupante la reincidencia detectada en algunas viviendas y reclaman una actuación «coordinada, firme y definitiva» por parte de todas las administraciones y entidades implicadas. «La comunidad quiere poner de relieve la existencia de una dinámica organizada de ocupación y aprovechamiento irregular de inmuebles y suministros, que perjudica gravemente al conjunto de propietarios y vecinos del entorno. Solicitamos que se investigue hasta el final la posible existencia de responsabilidades penales, civiles y administrativas derivadas de estos hechos. Los vecinos legítimos de Arroyovereda no pueden seguir viviendo en una situación de indefensión», exponen.
Al mismo tiempo aprovechan también para agradecer el trabajo realizado por la Policía Local, la Guardia Civil y los técnicos de las compañías suministradoras, aunque insisten en que las intervenciones puntuales «no bastan si no van acompañadas de una solución estructural y definitiva. Arroyovereda necesita recuperar la legalidad, la seguridad y la convivencia. Los vecinos no piden privilegios; exigen algo tan básico como poder vivir en sus viviendas con tranquilidad, respeto y protección efectiva frente a quienes incumplen reiteradamente la ley».