Vecinos de Arroyo alertan de dos ataques con mordiscos de un perro de Sotoverde
El Ayuntamiento ha iniciado un expediente y estudia la firma de un acuerdo con la capital para la retirada de animales peligrosos
Arroyo de la Encomienda
ParecĆa un hecho puntual, fruto de un descuido. Ocurrió el pasado mes de junio, cuando un perro de caza (un setter inglĆ©s, no catalogado como raza peligrosa) mordió a una vecina de Arroyo, en la zona alta de la urbanización Sotoverde. El hecho podĆa ser excepcional, despuĆ©s de que el animal aprovechara un descuido de sus dueƱos al abrir la puerta de la parcela y escapar (momento en el que aprovechó para morder a Vanesa), pero la situación se ha repetido recientemente. El mismo perro ha vuelto a morder. Esta vez, a un vecino que hacĆa ejercicio por la zona.
El asunto preocupa a los residentes del entorno. Vanesa G. R. sufrió en junio una herida de siete centĆmetros de profundidad, que afectó a una vena y desgarró un mĆŗsculo. Ahora, la vĆctima es un varón āsus iniciales son A. R. N.ā, que corrĆa por la calle Las Carulas. Sufrió un mordisco en la parte posterior del muslo, justo por encima de la rodilla derecha. La vĆctima acababa de despedirse de su pareja y de su perro en el parque canino de Sotoverde a Ćŗltima hora de la tarde y aprovechó para hacer deporte. El perro reincidente en el ataque habrĆa realizado un agujero con sus patas delanteras y el hocico junto a la verja de la parcela y escapó, persiguiendo al vecino y atacĆ”ndolo. Ā«Me defendĆ como pude, a patadas, y el animal retrocedió. Una pareja que presenció los hechos desde su coche llamó por telĆ©fono a la PolicĆa Local. Nada mĆ”s llegar los agentes, el perro intentó atacar a uno de los policĆas, que se defendió con su porraĀ». El vecino, A. R. N., fue atendido de las heridas en el centro de salud de La Flecha y acudió al cuartel de la Guardia Civil en ZaratĆ”n para presentar la correspondiente denuncia, que ahora gestiona el juzgado de lo contencioso.
El concejal de Seguridad de Arroyo, Juan Manuel SĆ”nchez, reconoce que ha recibido información de ambos casos y supedita la decisión final y el destino del perro al dictamen que realice en estos dĆas un veterinario que examinarĆ” al animal. Ā«El Ayuntamiento tiene la capacidad que tiene. Estamos tramitando el expediente. Retiraremos al animal para que lo examine un veterinario, como sucedió la vez anterior, y serĆ” Ć©l quien decida quĆ© debemos hacerĀ», explica SĆ”nchez. SegĆŗn el responsable de Seguridad de Arroyo, Ā«la Junta de Castilla y León se desentiende del caso, y la Diputación de Valladolid no tiene posibilidad de solución para situaciones como estaĀ».
Juan Manuel SÔnchez ha contactado con Luis Vélez, responsable de Seguridad del Ayuntamiento de Valladolid, para conocer qué hacen en la capital en casos como estos. «Allà sà disponen de atención personalizada para estas situaciones y un servicio de recogida de animales peligrosos. He propuesto a mi homólogo la posibilidad de firmar un convenio para incidentes futuros, pero mientras se resuelve debemos atajar este caso», explica SÔnchez.
La primera vez que el setter inglĆ©s de Sotoverde mordió, se comprobó que no habĆa sido vacunado contra la rabia, motivo por el que sus dueƱos estĆ”n pendientes de recibir la resolución de la Junta con la sanción correspondiente. El Ayuntamiento de Arroyo impuso entonces una multa de cien euros a sus propietarios y la obligatoriedad de salir con el animal de su parcela siempre atado y con bozal, supuesto que figura en los casos de animales que atacan a una persona.
En esta ocasión, al haberse escapado de la parcela y repetir el ataque, la sanción, clasificada como grave, ha sido de 625 euros, mĆ”s los gastos del veterinario. El Ćŗltimo atacado confĆa en que los dueƱos del animal le hayan vacunado tras el primer ataque. En caso contrario, la sanción de la Junta pasarĆa a ser mĆ”s que elevada económicamente hablando, entre 3.000 y 6.000 euros. Mientras tanto, el vecino se recupera del mordisco y las heridas producidas. Ā«No sĆ© quĆ© hubiera ocurrido si el ataque se produce sobre un niƱo o una persona que no se pudiera revolver y defender como fue mi caso. Espero que las medidas sean definitivas para que no tengamos que lamentarlo pasadas unas semanas con otro incidente. Ese perro ataca y tira a morder. Esto debe ser remediado urgentementeĀ».