José Córcoles en su administración de lotería de Arroyo / LAURA NEGRO

Valladolid El lotero arroyano que se jubila soñando dar el Gordo

José Córcoles Gómez lleva más de medio siglo repartiendo suerte. Se jubila dejando su administración, la número 1 de Arroyo, en buenas manos

Laura Negro
LAURA NEGRO

El lotero José Córcoles, es toda una institución en Arroyo de la Encomienda. Es una persona muy querida en el pueblo, y no sólo porque ha llevado la suerte a muchos, sino porque siempre tiene una sonrisa y una palabra amable para todos aquellos que pasan por su administración a sellar la quiniela o la Primitiva. Lleva más de medio siglo repartiendo alegrías entre sus vecinos y ahora que ha cumplido los 65, se jubila dejando el negocio en las mejores manos, en las de su mujer Peñi, y en las de dos de sus tres hijos, Alberto y Guillermo.

José tenía tan sólo 12 años cuando empezó a sellar las primeras quinielas en el bar que regentaba su padre. Aquellas que llevaban el papel de calco negro. El negocio le gustaba y más tarde, cuando montó su propia cafetería en la Flecha, se hizo cargo del servicio de sellado de juegos activos. En el año 2002 el Organismo Nacional de Loterías y Apuestas del Estado le concedió, mediante concurso público, la licencia para abrir su propia administración de lotería, la número 1 de Arroyo de la Encomienda. «Para mi padre fue una gran alegría ver que yo continuaba con la tradición familiar. Él se portó muy bien conmigo y yo ahora, quiero hacer lo mismo por mis hijos. A ellos les gusta el oficio. Lo han vivido desde pequeños y yo estoy feliz de que la administración continúe adelante con ellos. Sólo espero que les vaya bien y que tengan suerte», desea. «Es cierto que ser lotero no requiere un gran esfuerzo físico, pero sí que conlleva mucho estrés. Es mucho trabajo de cabeza y eso también agota», prosigue.

Asegura que echará de menos el contacto directo con la clientela, pero reconoce que ya tiene ganas de disfrutar de la jubilación, esto será, en cuanto se apruebe el cambio de titularidad de la administración. «He tenido muchísima suerte con mis clientes. Siempre me han tratado muy bien y yo les he intentado corresponder, tratándoles lo mejor que he podido», comenta.

A lo largo de tantos años ha dado muchos premios. El que recuerda con más cariño es el que va asociado al número 07779. «Acababa de abrir la administración y un buen cliente y amigo me pidió que consiguiera este número porque le daba suerte. Era tan feo que no lo quería nadie, pero al final tocó el 5º premio en la lotería de navidad. Los principios fueron muy duros porque en aquella época, Arroyo era un pueblo muy pequeño para soportar una administración. Dar aquel premio fue un gran espaldarazo para mí. Me abrió muchas puertas en Valladolid, donde hacía años que no caía un premio importante», recuerda. «Las quinielas siempre las hemos trabajado muy bien y hemos dado muchísimos premios, uno de 500.000 euros, otro de 400.000 euros. También en la Primitiva, el Euromillones, en la Bonoloto... Llevo tantos años que a la fuerza he dado muchos premios en todos los juegos», concreta.

José Córcoles tras el mostrador de su administración / Laura NEgro

Tras medio siglo sellando boletos, José ha visto lo mucho que ha evolucionado el sector de los juegos de azar. «Antaño se rellenaban las quinielas con el papel de carboncillo. Ha habido tantísimos avances, que ahora es posible comprar cualquier número de lotería a través de máquina, sin necesidad de tener el décimo físico. En nuestro caso particular, actualmente tenemos dos terminales, lo que hace que las ventas se agilicen muchísimo», remarca.

Dar el Gordo de Navidad

Tiene las vistas puestas en este 22 de diciembre, día del sorteo de Navidad, que para él será muy especial, ya que será el último que pasa tras el mostrador. «A ver si tengo suerte y doy el Gordo. Así me despido a lo grande», dice con una sonrisa. «De ninguna manera voy a permitir que te jubiles antes de que me toque el Euromillón», le advierte con guasa Alfredo Gadea, un vecino y cliente habitual. «Primero que me toque, luego ya te jubilas cuando quieras», añade.

Las ventas de lotería para este sorteo han ido «muy bien», y como suele ser habitual, los números más demandados han sido el 5 y el 7. «Esas terminaciones se acaban volando. Todos los bares y comercios quieren un número acabado en esas cifras. En ventanilla vendemos de todo. Ojalá toque uno de los números a los que estamos abonados, porque esos los lleva todo el pueblo y así lo celebramos», concluye esperanzado.