El Capitán Corchea, en la tarde del martes 27 en plena actuación./LAURA NEGRO

El Capitán Corchea, en la tarde del martes 27 en plena actuación. / LAURA NEGRO

La infancia de Arroyo baila y se divierte a ritmo del Capitán Corchea

El músico de jazz José Luis Gutiérrez hace las delicias de niños y grandes en el Aula de Cultura Infantil de Arroyo de la Encomienda

Laura Negro
LAURA NEGRO

La original boda en el fondo del mar de 'La sepia y el pulpo', la pegajosa, graciosa y escatológica aventura de 'El Moco feliz' o los inseparables instrumentos musicales 'La Maraca y el Maraco' son algunos de los personajes que en la tarde del martes, hicieron cantar y bailar, a niños y grandes. Ha sido esta tarde durante la celebración del concierto didáctico y familiar a cargo del Capitán Corchea, en el Aula Cultural Infantil, organizada por el Ayuntamiento de Arroyo de la Encomienda, en colaboración con El Norte de Castilla.

El escenario del Edificio Multiusos de La Vega acogió una puesta en escena, tan disparatada como tierna. Al mando de la nave, José Luis Gutiérrez y su alter ego para el público infantil, el Capitán Corchea. Ambos, músico y personaje, interpretaron con su música transgresora e imaginativa, canciones cargadas de optimismo, alegría y de valores.

Niños, padres y abuelos, se divirtieron a lo grande en un espectáculo que está recomendado por la Red de Teatros y Auditorios. En el escenario estuvo acompañado por el escritor, poeta y director de Relaciones Institucionales de El Norte de Castilla Carlos Aganzo, quien se dejó llevar, e incluso tatareó las canciones de este músico, uno de los más originales y sorprendentes del panorama internacional.

Este afamado músico vallisoletano es también saxofonista, compositor, inventor de instrumentos, letrista, poeta, cantante, creador y director artístico de varios festivales internacionales de jazz. Muy amante del público familiar, ha realizado más de 2.000 funciones por toda la geografía española y también del extranjero y en todas, lleva la sonrisa por bandera.

Los hermanos Abel y María, acompañados de su padre, contemplan la actuación del Capitán Corchea / L. NEGRO

En la tarde de este martes 27 de diciembre ha brillado en Arroyo de la Encomienda y llevó la nave a buen puerto, con su voz y muchos disparatados instrumentos, como un pandero oceánico o unos cerditos musicales o unos pollos de juguete, muy bien afinados. Entre el público, los niños batían palmas y los padres no dejaban de sonreír. Allí estaba Carlota, de tan sólo 8 años y vecina de la Vega, entusiasmada con la actuación. «Me gusta mucho la música y el teatro, así que creo que me lo voy a pasar muy bien», decía antes de que empezara el espectáculo. También los hermanos Abel y María, de 9 y 7 años, que acudieron acompañados de Miguel, su papá, quien aseguró que acudir al Aula de Cultura Infantil de Arroyo, le parecía «la mejor idea para entretenerlos y pasarlo bien en familia».

«Hago música para gente que quiera sonreír. Me da igual la edad del público. Son músicas que llevo mucho tiempo trabajándolas y que me salen de un lugar muy íntimo», confesó este artista gamberro.

«La sepia y el pulpo se quieren casar, en el fondo del mar y quien los bendice, es el calamar». Así entonaba y los demás tatareaban, una de las canciones más divertidas de su repertorio. Luego Carlos Aganzo recitó el poema de la historia de amor de 'La goma y el lapicero', 'Uno pinta que te pinta, y otro, borra que te borra'. La que más carcajadas se llevó fue la canción del papel higiénico, que, según explicó el Capitán Corchea al entregado público de Arroyo, «es un señor muy enrollado, que siempre está preparado para limpiar el marrón».

Ha hecho música con las cachabas de su abuelo al ritmo de 'Te quieros' e incluso se atrevió a convertir unas macetas en un rebaño de ovejas mientras fabricaba una flauta en el escenario, con ayuda de un taladro.

Y ha terminado su mágica actuación con la canción de 'Los pollos', que todos tatarearon y aplaudieron a rabiar.