Donantes arroyanos que han recibido las distinciones acompañados de Sarbelio Fernández y Elisabet Arija / L.N.

Homenaje a los arroyanos que donan vida

La Hermandad de Donantes de Sangre reconoce la labor altruista de los donantes del municipio entregándoles condecoraciones bronce, plata y la distinción especial al donante centenario

Laura Negro
LAURA NEGRO

Quien dona sangre, dona vida. Se trata de un gesto sencillo, pero que tiene una enorme trascendencia para la sociedad. Por ello, la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid, ha querido reconocer la labor altruista de 14 vecinos de Arroyo de la Encomienda, con la entrega de la distinción Bronce, para las mujeres que han donado en 15 ocasiones y los hombres que han donado 20 veces, y la distinción Plata, para las mujeres con 30 donaciones y los hombres con 40.

El alcalde de Arroyo, Sarbelio Fernández hizo las veces de anfitrión y alabó la labor de la hermandad vallisoletana durante los 50 años que pronto cumplirá. «Son décadas de trabajo altruista, que han permitido a miles de personas mostrar de forma activa su lado más solidario, asumiendo un compromiso con los demás al compartir su sangre», dijo el primer edil arroyano, quien aprovechó la ocasión para hacer una llamada «a los que todavía no han dado el paso, en especial a los más jóvenes, para que se incorporen a la gran familia de donantes». Terminó su intervención invitando a todos los arroyanos a acercarse el próximo 9 de noviembre al Hogar de los Jubilados, donde se realizará la próxima campaña de donación.

Elisabet Arija, presidente de la Hermandad de Donantes, fue la encargada de despedir el acto. Lo hizo dando las gracias al Ayuntamiento y a la corporación «por el apoyo recibido durante años». También se dirigió a los donantes y resto de presentes, para agradecer la «labor impresionante» que realizan. «Con cada donación habéis salvado tres vidas», les dijo. «Es decir, que los que habéis donado en 15 ocasiones, habéis salvado 45 vidas. Es algo muy bonito saber que algo que genera nuestro cuerpo, consigue salvar a los demás», subrayó.

Para José Miguel Fraile también fue una emotiva jornada. Él fue reconocido como 'Donante Centenario' por haber alcanzado la cifra de 100 donaciones. Su primera donación de sangre la hizo con tan sólo 18 años y animado por su familia. «Donar sangre es dar felicidad. Tengo la suerte de haber llegado a las 100 donaciones y eso es porque la salud me ha acompañado. Llegaré hasta que me lo permita el cuerpo. Animo a todo el mundo a que se haga donante, porque es algo totalmente gratuito, altruista y te hace sentir feliz», señaló.

José Miguel Fraile recibe su distinción como Donante Centenario / LAURA NEGRO

También para Mario Lorenzo Isla, la de ayer fue una tarde llena de ilusión. Él fue uno de los donantes arroyanos que recibieron su distinción. En su caso, fueron dos. La de bronce por sus primeras 20 donaciones realizadas hasta 2013 y también la de plata, por un total de 40 donaciones. «Es un orgullo para mí poder ayudar a la gente que realmente lo necesita. A mí no me cuesta nada ir de vez en cuando a donar y espero que a todo el mundo le pueda ayudar mi sangre, mi plasma o lo que toque en cada momento», apuntó.

Mario Lorenzo recibe sus distinciones de manos del alcalde y la presidenta de la hermanadad / L. NEGRO

Uno de los momentos más conmovedores del encuentro, fue la intervención de Secundino Sacristán, de 58 años y natural de Cogeces del Monte. Él puso cara a los receptores de la sangre de tantos y tantos donantes que hay en Valladolid y provincia. Él padece talasemia, un trastorno sanguíneo hereditario, que le ha hecho necesitar más de 1.200 bolsas de sangre lo largo de su vida. En la actualidad, cada tres semanas recibe dos bolsas de sangre. «Nací con una enfermedad mortal. He pasado más tiempo en el hospital que en mi casa. Sin los donantes de sangre, mucha gente como yo, no viviría. Por eso tengo que daros las gracias», dijo dirigiéndose a los homenajeados. «Cada vez que habéis acudido a donar habéis hecho algo grande. Gracias a vosotros sigo viviendo. Yo siempre estoy muy contento, a mí me ha ayudado mucha gente y no puedo por menos de daros las gracias a todos. Os animo a que mientras sigáis bien de salud, sigáis donando. Quería que me pusierais cara para que cada vez que vayáis a donar, os acordéis de gente que os necesita igual que os necesito yo», concluyó entre aplausos.

Secundino Sacristán contó su testimonio como receptor de sangre / LAURA NEGRO