Así funcionan las pulseras centinela de las fiestas de Arroyo
El dispositivo facilitado por el Ayuntamiento detecta sustancias químicas en segundos. Los voluntarios de Protección Civil y la Policía Local, las han repartido entre los jóvenes que acudieron este fin de semana a divertirse al Parque del Socayo
Valladolid
Al caer la noche del sábado, en el Parque del Socayo de Arroyo de la Encomienda había un gran ambiente. Multitud de jóvenes disfrutaban y ... hacían su fiesta dentro de los días grandes dedicados a San Juan. Eran muchos los grupos de adolescentes, principalmente femeninos, y también padres, los que se acercaban hasta la carpa que allí tenían instalada los voluntarios de Protección Civil. Acudían a interesarse sobre la pulsera centinela que el Ayuntamiento del municipio ha puesto a disposición de vecinos y visitantes para disfrutar de estas fiestas con mayor seguridad. Se trata de unos dispositivos capaces de detectar drogas de sumisión química en bebidas. El Ayuntamiento ha adquirido 1.000 unidades para repartirlas gratuitamente durante las fiestas, con una excelente acogida por parte de los vecinos y visitantes. «Es una medida más de prevención y de seguridad. Lo importante es que la gente sepa que están a su disposición y que pueden usarla en caso de necesidad», resume uno de los agentes de la Policía Local mientras varias chicas jóvenes se acercaban a pedir información.
La pulsera dispone de un sistema pensado para detectar hasta 23 sustancias químicas. Basta con poner una gota de bebida sobre dos pequeños test incorporados en la tela. Uno detecta drogas basadas en aminas y otro el GHB, conocido como éxtasis líquido. En apenas unos segundos, el color revela si existe riesgo. «Queremos unas fiestas lo más seguras posibles y con las pulseras centinela buscamos, sobre todo, prevenir situaciones de riesgo. Muchas veces su propia presencia ya sirve como medida disuasoria», señalaba el alcalde arroyano, Sarbelio Fernández.
El puesto de Protección Civil, instalado junto a una de las zonas con más tránsito de las fiestas, se convirtió durante la noche del viernes y también de la del sábado, en un punto informativo donde los voluntarios enseñaban cómo usar el dispositivo y resolvían dudas de padres y adolescentes. Roberto de Castro, jefe de Protección Civil de Arroyo, insiste en que la herramienta no está pensada únicamente para prevenir agresiones sexuales, aunque sea lo primero que mucha gente asocia. «Estamos viendo también casos de robos y situaciones de vulnerabilidad que afectan tanto a chicos como a chicas. La gente piensa enseguida en mujeres jóvenes, pero esto puede pasarle a cualquiera», explica.
Según detalla, el funcionamiento es muy sencillo. «Se moja el dedo en la bebida, se aplica en los dos test y si aparece color amarillo intenso o azul intenso da positivo». En caso de sospecha, recomienda no tirar el vaso y avisar inmediatamente a la Policía Local para facilitar una posible investigación.
Además de los reactivos químicos, las pulseras incorporan un código QR que conecta directamente con emergencias y permite enviar la ubicación exacta a contactos de confianza en caso de peligro, y también contactar directamente con el 112. «Eso también da mucha tranquilidad», comentaba Tomás Muñoz, otro de los voluntarios mientras enseñaba el sistema a un grupo de chavales.
La sensación de seguridad es precisamente lo que más valoran las familias. Noelia López, vecina de Arroyo y madre de dos adolescentes de 16 y 13 años, acudió a recoger una pulsera para su hijo mayor. «Somos del pueblo de toda la vida y ahora viene muchísima más gente a las fiestas. Antes había bastante inseguridad y ahora se nota más control, más policía, más Protección Civil y más medios», explica. Esta madre valora muy positivamente esta iniciativa y opina que debería extenderse a otros municipios. «Esto tendría que estar en todas las fiestas. Considero que cualquier medida que ayude a prevenir agresiones o situaciones peligrosas es positiva», sostiene.
En el entorno del Socayo, con la noche del sábado todavía comenzando, los agentes ya preveían una gran afluencia de público. Desde la Policía Local reconocen que aún queda trabajo de divulgación. «Mucha gente todavía no conoce la pulsera», admite un agente. «Pero las personas que saben cómo funciona la están pidiendo. Sobre todo, padres y chicas jóvenes». Aun así, considera que el balance inicial es positivo habiéndose repartido ya más de un centenar de unidades. «Es una herramienta muy útil. Detecta sustancias muy peligrosas y además el diseño llamativo también sirve para disuadir», añade este agente.
Los voluntarios de Protección Civil, se preparan para una noche de gran actividad. Disponen de un dron con el que pueden controlar el parque y vigilar en tiempo real los puntos más concurridos del Socayo. «Ojalá no haga falta usarlas nunca», comenta uno de estos voluntarios. «Eso significará que todo ha ido bien».
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