El Ayuntamiento de Arroyo instala un programa de control en los puntos de recogida de residuos
Mensualmente se elaborará un ranking de calidad con el reconocimiento público a la zona en la que esté ubicado el mejor conservado.
El Ayuntamiento de Arroyo, a través de su Concejalía de Urbanismo y Servicios, ha puesto en marcha un sistema de supervisión y control de los puntos de recogida de residuos. Mediante la utilización de tecnologías de información geográfica los diferentes emplazamientos municipales son revisados diariamente con el objeto de detectar deficiencias en el servicio o en las instalaciones, bien sea de diseño, desgaste o uso, y poder prevenir y corregir las deficiencias detectadas.
En base a estas inspecciones se viene elaborando un ranking de calidad de los emplazamientos lo que permitirá destacar el punto del municipio que lo encabece mediante la colocación de un cartel y anuncio público.
La isla situada en la calle de la Encomienda esquina con la calle Jardín es el punto de recogida destacado en el mes de abril por la actitud responsable y colaborativa de los vecinos y que, consecuentemente, inaugura este ranking. Este punto tiene una destacable densidad de uso y, a pesar de ello, lleva muchos meses sin registrar incidentes reseñables. Con esta mención, el Ayuntamiento quiere hacer notar y agradecer públicamente el compromiso y la colaboración de los vecinos usuarios de esta instalación. Durante el mes de mayo, permanecerá allí instalado el cartel en el que se le señala como el mejor punto de recogida de Arroyo del mes y sirve de reconocimiento a los vecinos que lo utilizan dado que son ellos los responsables de este éxito.
Desde la Concejalía de Urbanismo y Servicios se insiste en que el propio vecino es agente fundamental para el buen funcionamiento del servicio de recogida de residuos. Es su responsabilidad separar adecuadamente los residuos, depositarlos en el contenedor correspondiente, plegar el cartón para no colmatar el contenedor, no depositar restos en la vía pública, en definitiva, mantener una actitud colaborativa para que el servicio funcione mejor. Esta actitud responsable va a ser determinante en los próximos meses, en los que deberemos adecuarnos a los requerimientos de reciclaje que marca la Unión Europea.