Grupos políticos que conforman el Pleno de Arroyo de la Encomienda / LAURA NEGRO

Se aprueba por unanimidad la moción para convertir el actual IESO Arroyo en IES Arroyo

La oposición bloquea el suplemento de crédito financiado con remanente de Tesorería para gastos generales.

Laura Negro
LAURA NEGRO

El primero de los asuntos sobre los que trató la corporación de Arroyo de la Encomienda, reunida en pleno en la mañana del miércoles, fue sobre el suplemento de crédito para gastos generales de la concejalía de Urbanismo, Patrimonio y Medio Ambiente, por importe de 519.116 euros, que sería financiado con remanente de tesorería. La concejal de Hacienda de Arroyo, María Ángeles Retamero, de Ciudadanos, explicó que se trata de una iniciativa del equipo de Gobierno, con el objetivo de disponer de los recursos suficientes para un buen mantenimiento de las vías y calzadas, lo que «reduciría costes futuros al evitar continuas reparaciones puntuales». Retamero indicó que la intención de la propuesta era «invertir en el patrimonio del municipio, porque no todo consiste en construir y edificar» y argumentó que realizar tareas de conservación es un 70% más económico «que construir de cero».

Lo que proponía era destinar 350.000 euros para financiar actuaciones en varias zonas con niveles de tráfico importantes y que han sufrido desgaste en la capa superficial, o bien que en ellas han aparecido fisuras o cesiones. «La no intervención inmediata generaría la necesidad de futuras reparaciones de mayor importancia e incurrir en mayores gastos. Se actuará en 24.000 m2 de renovación de blandones y en reposición de señalización horizontal de las superficies», señaló la concejal de Hacienda. «169.116 euros se destinan a varias zonas del municipio con señalización deteriorada debido al alto nivel de tráfico. Se actuarán en zonas que suman 6.500 m2 de pasos de peatones, 2.200 m2 de símbolos y bandas de paradas y 580 m2 de plazas de movilidad reducida».

Esa era la intención de la propuesta del equipo de Gobierno, sin embargo, se recibieron 9 votos en contra y tan sólo 8 a favor.

El concejal de Vox, José Ramón Muñoz, argumentó su voto en contra explicando que «se está consumiendo el remanente en exceso» y que éste «debería estar enfocado para urgencias e imprevistos». De la misma opinión se mostró el concejal de Vecinos por Arroyo Toma la Palabra, Antonio Olmo, quien justificó que «el presupuesto ordinario no tiene capacidad para realizar unas inversiones que son básicas y necesarias». Se posicionó en contra del uso del remanente de tesorería «a no ser para asuntos de carácter extraordinario y urgente». La portavoz socialista, Beatriz Fraile, mostró también su oposición con el planteamiento y uso de los ahorros. «El presupuesto debe ser como el doméstico. Si ingresas 5, no puedes gastar 7», dijo. Por su parte, José Antonio Otero, portavoz del PP dijo estar de acuerdo en destinar suficientes recursos al mantenimiento del patrimonio a lo largo del tiempo, «pero que se deben presupuestar», recalcó. «Se está afectando a la estabilidad presupuestaria. Se está abusando de la suspensión de las reglas fiscales. Dejen el remanente para las cosas urgentes en las que todos podamos decidir», añadió. Rafael Velasco de Ciudadanos puntualizó que «el dinero de remanente no se ha utilizado, sólo se ha dispuesto» y opinó que «un buen uso del remanente de tesorería es evitar un mayor gasto en el futuro. Ahora es el momento de mejorar las calles». Luis Gago, de Independientes por Arroyo, añadió que «usar el remanente no es un despilfarro económico», y que «es importante invertir el dinero en inversiones«.

Imagen del pleno / LAURA NEGRO

Entre las mociones y propuestas que presentaron el resto de grupos parlamentarios hubo dos que se aprobaron por unanimidad. La más importante fue la presentada por los grupos IPAE, Ciudadanos, Socialista y el concejal del Grupo Mixto en representación de la formación política Vecinos por Arroyo-TLP. Su moción iba dirigida a instar a la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León a la ampliación de la oferta educativa en el IESO Arroyo. Se trata de una petición recurrente por parte de las familias del municipio y que el AMPA del IESO Arroyo ha trasladado a la Dirección Provincial de Educación el pasado 22 de febrero, para convertir el actual IESO Arroyo en IES Arroyo.

Este curso 2021-2022, son 82 los alumnos que finalizan sus estudios de Secundaria. La ausencia de la oferta educativa de las etapas de Bachillerato y Formación Profesional les obliga a desplazarse fuera del municipio. «Esta previsión de número de alumnos nos lleva a considerar que es absolutamente necesario que la Junta de Castilla y León acometa las obras que figuran en el anteproyecto del IESO Arroyo para la ampliación de aulas con el fin de atender las necesidades escolares, para que los alumnos puedan cursar el ciclo de Bachillerato y Formación Profesional en el curso 2022/2023 en el municipio». El Pleno Municipal se ha manifestado reclamando el cumplimiento de este compromiso. En ese mismo sentido ya se aprobaron mociones el 27 de enero y 1 diciembre de 2021, acuerdos de los que se dio traslado a los responsables educativos autonómicos sin obtener respuesta alguna. «Este año las inscripciones en el IESO ha sido menor y es debido a que los alumnos no tienen la posibilidad de continuar sus estudios», señaló el concejal de Vecinos por Arroyo Toma la Palabra, Antonio Olmo. «Es una necesidad de las familias y esperamos que por fin sean atendidas las peticiones», señaló la portavoz socialista.

También se aprobó por unanimidad la moción del pleno presentada por el concejal del Grupo Mixto en representación de la formación política Vecinos por Arroyo-TLP para eliminar el uso del plástico en comidas populares y festejos.

También se aprobó por 12 votos a favor, 2 abstenciones y 3 votos en contra, la moción presentada por el Grupo Popular para exigir al Gobierno de España «que no lleve a cabo la denominada armonización fiscal, que no es más que una subida de impuestos encubierta y que baje los impuestos que soportan los españoles. Otero, portavoz de este grupo, expuso lo que él considera un «hachazo fiscal» a los españoles, y por ende a los arroyanos, palpable en medidas incluidas en los Presupuestos Generales del Estado como las subidas del impuesto de matriculación, sociedades, la reducción de los beneficios fiscales de los planes de pensiones. Entre los grupos del pleno hubo disparidad de opiniones. Vox dijo «compartir en buena parte la exposición de motivos», pero no quiso entrar «en algo en lo que que el ayuntamiento de Arroyo no es competente», y por tanto se abstuvo. Lo mismo que Olmo, de Vecinos por Arroyo quien señaló que «son cuestiones que quedan fuera de las competencias municipales». También se abstuvo. En contra estuvo Fraile, del PSOE, quien argumentó que «el objetivo de esta moción es desgastar al gobierno de España» y pidió que se retirara la moción. El portavoz de Ciudadanos tildó de «postureo» esta moción. La votó a favor, aunque reconoció que «lo hacía sin ganas porque no tiene trascendencia» y apuntó que el Gobierno de España lo que debe hacer «es poner el foco en la eficiencia del dinero público». Gago, de Independientes por Arroyo, dijo estar de acuerdo en que se bajen los impuestos, aunque apostilló que «no le parecía bueno en el ámbito político andar con fórmulas imperativas», y votó a favor.

Otra moción que presentó el Grupo Popular y que no corrió la misma suerte, iba enfocada a instar al alcalde de Arroyo a impulsar medidas fiscales en el Impuesto sobre el incremento del valor de terrenos de naturaleza urbana, con el objetivo de aliviar la economía familiar de los vecinos. La moción recibió 8 votos en contra, 6 a favor y 3 abstenciones. Velasco y Gago argumentaron que «el equipo de gobierno de Arroyo ya ha bajado el impuesto del 30% al 23% y que hay una estrategia clara al respecto. En 2023 se bajará al 20% que se había prometido».