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Aparatosa intervención en Arroyo ante una llamada de alarma al 112 de una mujer con un brote psicótico
Se encontraba en el interior de la vivienda junto a su pareja y su hija, de 15 años, e impedía el acceso a las fuerzas del orden mientras tiró varios objetos por el balcón
Una llamada anónima al 112 efectuada a las 10:48 horas de esta mañana alertó de la gravedad de la situación que se estaba viviendo ... en el interior de una vivienda del barrio de Las Lomas de Sotoverde en Arroyo de la Encomienda. «En esta casa va a haber un problema muy grave», explicó la voz femenina al otro lado de la línea telefónica. No hubo ni una palabra más y colgó.
De inmediato, el servicio del 112 geolocalizó la llamada y procedió a avisar a la Policía Local de Arroyo. Dos patrullas de agentes de policía fueron los primeros en llegar a la esquina entre las calles Emilio Alarcos con Severo Ochoa. Allí localizaron un balcón desde el que se estaban lanzando varios objetos, entre ellos un DNI, una cartera, un teléfono móvil y una sábana. Un vehículo medicalizado del 112 fue el siguiente en llegar y, a continuación, un camión de bomberos del Ayuntamiento de Valladolid.
Evaluados los hechos y la gravedad, se decidió que dos agentes de policía local, junto con bomberos, subieran en la cesta de la escalinata hasta el balcón para prevenir incidentes y tomar contacto visual con la situación. En ese momento llegaron hasta cinco dotaciones de la Guardia Civil, con varios agentes de la USECIC (Unidad de Seguridad Ciudadana) entre ellos.
En el interior de la vivienda se constató que se encontraban una mujer de unos 40 años de edad en evidente estado de nervios, su pareja sentimental y la hija de la mujer, menor de edad, de 15 años. La mujer presentaba un estado de excitación importante e impedía con todos los medios a su disposición el acceso a la vivienda, con todas las puertas cerradas.
Dos agentes más de la Policía Local de Arroyo y varios agentes de la Guardia Civil derribaron la puerta de acceso a la vivienda y localizaron a sus tres moradores en el interior. Los sanitarios del 112 atendieron a la mujer, en principio, por un brote psicótico del que fue diagnosticada allí mismo y, posteriormente, fue trasladada a un centro hospitalario en una camilla a la que había sido atada, boca abajo, consciente y estabilizada. Al salir del portal para ser introducida en la ambulancia gritó que quería ver a su hija, que presenciaba todo el operativo a una prudencial distancia hecha un amasijo de nervios.
Su padre biológico, que vive cerca del domicilio de los sucesos acudió al lugar para hacerse cargo de la menor, mientras la pareja de la mujer permaneció en la vivienda. Decenas de vecinos del bloque de viviendas en el que se produjeron los hechos presenciaron el operativo desde las ventanas y balcones ante la expectación generada por el amplio y llamativo dispositivo desplegado.
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